Tomemos por asalto nuestros hogares

En los últimos años hemos venido observando y sintiendo una sociedad muy convulsionada, nuestra principal preocupación LA PERDIDA DE VALORES desde casa, diversos factores: desempleo, pérdida del poder adquisitivo, espacios reducidos de vivienda, acceso en libertad a la tecnología sin restricción para los pequeños de la casa, nuevas estructuras de familia y en si la poca convivencia de las familias.

Athenea

Por ordenamiento de ideas en una familia debe de haber un proveedor, debido a la pérdida de poder adquisitivo se a hecho necesario que haya 2 o 3 proveedores.

En un inicio de la vida laboral industrial las horas del día estaban divididas en 8hrs. Laborales, 8hrs. de recreo y 8hrs. de descanso y eso se a quedado en un ideal pues todos los proveedores de casa tienen jornadas de 10 o 12 hrs diarias, dejando de lado lo más importante, la crianza de los hijos, que tiene una gran implicación en la vida de estas nuevas generaciones pues van desde alimentación, salud, preparación académica, principios y valores dando como resultado inteligencia emocional, estas nuevas generaciones serán las encargadas de mejorar la calidad de vida de la sociedad.

Los estamos olvidando y damos por hecho que estos principios y valores los van a adquirir en las Instituciones Educativas, dejando una gran carga a el magisterio, el cual no va a responder como quisiéramos a la sociedad, entrampándonos en círculos viciosos y aumentando nuestras problemáticas diarias.

Se hace necesario retomar estos temas en todos los ámbitos de nuestra sociedad pero principalmente en nuestra familias, para que en los próximos 15 años no lamentemos no haber atendido con calidad a nuestros niños y niñas, las cuales no tendrán sentimientos de pertenencia a sus entornos sociales, culturales y familiares.

Tenemos que preparar hombres y mujeres sensibles a nuestra cultura y problemática de Estado y de Nación y empezar a formar ciudadanos que respondan a expectativas de sensibilidad a la naturaleza, a la cultura y a las siguientes generaciones si queremos que se termine la corrupción y las sociedades violentas que solo van por la falsa felicidad que se encuentra en el dinero y en la compra de cosas que no dan calidad de vida, si no cantidad de bines que se definen en el sistema capitalista.

Nuestro Estado todavía está a tiempo de encontrar estos principios y valores que han hecho de nuestro devenir sociedad orgullosas y aguerridas y dejar de pelear solo por poder mal entendido o disfrazado con dinero.

Las mujeres de nuestro estado, actuales madres de familia fueron formadas en sociedades ordenadas pero sobre todo con el cariño de mamá y el rigor de papá en familias tradicionales.

Tomemos por asalto nuestros hogares y tratemos de retomar nuestras viejas costumbres del olor de la cocina a mamá y el respeto a papá y demos sobre todo mucho cariño a nuestros hijos, para que tengan una infancia sana y feliz y el día de mañana sean hombres y mujeres que amen lo que hacen y tengan una salud emocional para dar lo mejor de sí a su entorno.

La premisa es muy ambiciosa y compleja, pero seguramente recordaremos el consejo de nuestros padres para poder volcarnos al asalto de nuestros hogares y nuestras familias.