Organizaciones ‘Sociales’ o Cuna de Mártires?

El entorno Social que rodea a las Organizaciones Civiles, no alcanzan el fin de lo que para nosotros podría ser  abrir las  puertas de un mundo lleno de vulnerabilidad a la sociedad.

Patricia Luna León

Como en toda teoría social la base y los fundamentos enamoran a los lectores y futuros actores de una de las formas más arbitrarias de engaño, en algunas ocasiones las organizaciones sociales, lejos de encontrar un bien común, únicamente transportan a las personas más frágiles en cuanto a su condición económica, política, cultural o social, a emprender una lucha por la justicia.

La falta de integridad, el crimen organizado y el abuso de poder, forman parte de la innumerable lista de condiciones en las que se envuelve, sobre todo a los jóvenes a participar en la lucha por los intereses de una sociedad disfrazada para beneficio solo de unos cuantos.

Que podemos decir de la supuesta lucha del Magisterio opositor o disidente de la CNTE, que en ocasiones “ha ayudado en mejoras” pero por lo general solo es en beneficio ¿de unos cuantos?… sin considerar lo que afecta a los niños y jóvenes en su  supuesta lucha de desobediencia civil.

Las organizaciones pacifistas, son el resultado de una agresión a la sociedad, en la que solo, son una respuesta ante la impunidad, desafortunadamente estas no ayudan en nada a recuperar la justicia pero sí en cambio hacen blanco fácil a los participantes del crimen organizado en la realización de secuestros, acosos y agresiones sin omitir los señalamientos de la sociedad afectada por las marchas y mítines que generan.

¿El fin realmente justificará los medios?, el gran número de afectados, al no haber un buen uso del derecho constitucional enmarca la deficiencia en los Derechos Humanos no solo de los afectados sino también de los involucrados, para muestra un botón; la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayozinapa han volcado al pueblo a una rebelión  violenta?

El orden público debería regirse en la comunicación y la respuesta a las peticiones, en base al derecho y la justicia, el pueblo debe alzar la voz, pero para obtener una respuesta a la petición de su propio pueblo, no ante el señalamiento internacional, que nos demuestra la impunidad y violaciones a los derechos humanos.

La falsedad en las acciones y la obligatoriedad que las exigencias a nivel internacional se manifiestan, ponen en riesgo no solo la estabilidad del orden público, sino también la economía de un país tan frágil y fuerte como mi México.

Es aquí donde se hace de las organizaciones “sociales” una cuna de mártires, los que mueren en el intento, los que sufren las consecuencias, los que son observados, los señalados y los que hacen que se despierte la ambición de poder, entre otras cosas, no se pueden permitir más muertes.

No se pueden permitir más arbitrariedades, no se pueden permitir más desaparecidos, ni tampoco se vale la justificación sin investigación, sin un fundamento firme en las respuestas y que sea la alternativa para una solución a un problema civil que impide el crecimiento de una nación.

El señalamiento internacional que se tiene de que México se rige por el crimen organizado, el narcotráfico y la corrupción, en el marco de la arbitrariedad de los gobernantes de algunas entidades, hace creer que es el modus vivendus de todo un país.

Es aquí donde se pretende que la sociedad en realidad se organice y deje de llenar las arcas de los que solo simulan estar interesados, no con esto queremos decir que todas las organizaciones sean mal intencionadas, pero si nos hace pensar lo que debemos actuar, por un futuro mejor para nuestra sociedad.