Los Líderes Del Pri: Pedro Ojeda Paullada (1981 – 1982) Y Lic. Adolfo Lugo Verduzco (1982 – 1986)

PEDRO OJEDA PAULLADA

pedro ojeda

PIE DE FOTO: PEDRO OJEDA PAULLADA Y EL COLUMNISTA

Este personaje nació en 1934 en el Distrito Federal. Obtuvo el grado de licenciado en Derecho por la UNAM. Inicio su carrera por su cercanía con Miguel Alemán Velasco, hijo del ex presidente Miguel Alemán Valdés quien lo introdujo a política junto otros celebres personajes como lo fueron Mario Moya, Miguel de la Madrid, Porfirio Muñoz Ledo, David Ibarra, Jesús Silva Herzog entre otros. Su primera participación en este ámbito fue durante la campaña del ex presidente Adolfo López Mateos. Donde Miguel Alemán Valdés los pudo colocar para que estos participen y se foguearan.

Fue Consejero del Instituto de Estudios Políticos y Fue Procurador General de la República en el Sexenio de Luis Echeverría Álvarez. En la administración de José López Portillo. En el gabinete de Miguel de la Madrid. Fue legislador federal (diputado de la LV Legislatura) en el periodo de Carlos Salinas de Gortari. Presidente de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje en el gobierno de Ernesto Zedillo.

Ccatedrático de la UNAM en donde imparte las materias de Derecho Económico y Derecho de la Seguridad Social.Pedro Ojeda Paullada falleció a los 78 años de edad en la ciudad de México, era un brillante laboralista.

Anécdota publicada en la Jornada, que incluye el nombre de este personaje.

Durante el último año y medio de su sexenio, de abril de 1975 a diciembre de 1976, al ex presidente Luis Echeverría Álvarez le solía aparecer, ineludible, la voz de su mala conciencia. Se colaba entre los fortachones del Estado Mayor. Irrumpía en medio de cualquier ceremonia. Lo interceptaba entrando o saliendo de Los Pinos. Aparecía sola o con un grupo de mujeres vestidas de negro, como ella. Se le paraba enfrente y le hacía siempre la misma pregunta: “¿Dónde están nuestros hijos?” Porque durante los seis años que Echeverría detentó todo el poder en el país, se registran, al menos, 300 desapariciones forzadas.

Rosario Ibarra de Piedra lleva la cuenta exacta de esos encuentros. Fueron 38 las veces que lo confrontó. A veces el entonces mandatario aparentaba compasión. Un día, desde su altura presidencial (la dirigente del Comité Eureka es de baja estatura) le puso la mano en la cabeza y fingiendo condescendencia le preguntó a Pedro Ojeda Paullada, a la sazón titular de la Procuraduría General de la República: “¿Qué vamos a hacer con esta pobre madre, señor procurador?”.
ADOLFO LUGO VERDUZCO

pedro lugoAdolfo Lugo Verduzco nació en Huichapan, Hidalgo el 24 de marzo de 1933. Político mexicano miembro del Partido Revolucionario Institucional, que se desempeñó como Senador, Presidente del PRI y Gobernador de Hidalgo.

Egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México donde obtuvo el título de abogado, posteriormente cursó una maestría en administración pública en el Instituto de Estudios Sociales de La Haya (Países Bajos) y una especialidad en la École nationale d’administration en Francia.

Adolfo Lugo Verduzco fue en su juventud jugador profesional del fútbol mexicano, llegando a militar en el Club América. Lugo llegó a la Presidencia del PRI designado por el presidente Miguel de la Madrid, en medio de la peor crisis económica que había vivido, consecuentemente el PRI se vio sumamente afectado por eso, y fue durante su mandato que comenzó a perder elecciones, particularmente en Chihuahua, Durango y Coahuila, fue en cierta ocasión que Adolfo Lugo Verduzco pronunció la que se convertiría en su frase célebre: En las elecciones, se gana o se pierde.

En 1986 fue postulado como candidato a gobernador de su estado natal de Hidalgo, donde antes y después de él, han ocupado la gubernatura varios miembros de la misma familia, siendo los siguientes: Bartolomé Vargas Lugo (su tío), Javier Rojo Gómez (su tío político), José Lugo Guerrero (su tio), Jorge Rojo Lugo (su primo) y Humberto Lugo Gil (su primo).

Ex presidente de la Asociación Nacional de Criadores de Toros de Lidia (2003-2005). Profundo conocedor de la fiesta brava, no asiste a la plaza para ver personas ni para ser visto, como muchos, ni siquiera para ver toreros. Básicamente va a ver toros: “Estamos hablando de una fiesta en la que está por delante el toro, aquél que produce emoción por su bravura. Que quede claro que la bravura no está peleada con la nobleza, pero sin bravura, el espectáculo pierde importancia”.
“Mi padre era ranchero. Desde que yo tengo uso de razón, él tenía su ganadería cerca de Huichapan, Hidalgo. El rancho San Joaquín. Él tenía ganado criollo, huasteco. Cuando muere, me hereda esa propiedad y también me hereda la afición taurina, la inquietud por el ganado de lidia”.
*Director del Periódico: “La Crónica, El Regional”.