“Robo” en despoblado en alcaldías; “alcaldes ignorantes que llegan a administrar los dineros”

¡“Lar arcas vacías…! Equipo de cómputo contaminado, obsoleto. La rapiña pregono en los 60 Ayuntamientos. Hoy es una de las “tradiciones” o inercias de la política en Tlaxcala Y es que, a la llegada de nuevas administraciones, sobre todo en el caso de los municipios, lo primero que “salga a la luz” sean las presuntas irregularidades en las cuales habría incurrido el equipo que recién ha entregado la estafeta del poder.
Faltantes de dinero, “perdidas” de equipo, vehículos y maquinaria, “detección” de contratos, “aviadores” (periodistas-asesores) o chupópteros, pagos y cheques respecto de los cuales existen “dudas” y un largo trienio que, de entrada, suena creíble debido a la larga tradición de corrupción en el servicio público en donde el que raya en la impunidad es el Órgano Fiscalizador del Congreso del Estado de Tlaxcala
Siempre está bien, por supuesto, que los nuevos responsables de conducir las administraciones municipales realicen una minuciosa revisión de lo que les han entregado, sobre todo porque la posibilidad de perseguir a los presuntos infractores tiene fecha de caducidad, y aquí es pecata minuta.
Comentario que viene al caso a propósito de las presuntas “lluvias de denuncias” mediáticas que ha caído sobre las anteriores administraciones municipales en los primeros días de los nuevos gobiernos tlaxcaltecas.
Ciertamente algunos detalles vale la pena señalar en torno a las “imputaciones” que se les formulan a los recién idos funcionarios. Y que en otros Ayuntamientos, además se indilgaron los proyectos productivos a su familia.
El primero de ellos tiene que ver con la informalidad de los señalamientos a Pedro Pérez Lira, ex alcalde de Tlaxcala; pues casi en todos los casos se trata de planteamientos genéricos que parecieran revelar caso de corrupción pero realmente muestran muy poca o ninguna sustancia de peso.
El segundo es que en el municipio de Huamantla, Calpulalpan, Apizaco, incluso en Papalotla degeneraron actos de corrupción, que en buena parte de los casos, nos encontramos ante “filtraciones” que se hacen llegar a los medios y que nadie respalda de forma abierta, pero tampoco nadie niega.
Finalmente está el hecho de que, también en la mayoría de los casos, los señalamientos se dan en aquellos municipios donde se registró un cambio de colores en el origen partidista del alcalde.
Más allá de que las acusaciones sean ciertas, vale la pena destacar que quienes hoy gobiernan en los municipios no tuvieron el tiempo para prepararse y aplicar políticas públicas que saquen de la opacidad a las poblaciones que cada vez más emergen en actos de corrupción, al menos en teoría, todos llevaron a cabo un proceso de entrega-recepción ajustado a lineamientos legales, otros lo evadieron. Hoy no hay ninguna sanción.
Valdrá la pena por ello que se precise si los señalamientos realizados constituyen o no discrepancias con lo que se recibió formalmente y si van a enderezarse procedimientos administrativos y/o demandas penales en contra de quienes presuntamente cometieron actos irregulares.
En este sentido es necesario decir que resulta inaceptable que cualquier administración municipal esté utilizando el tema tan sólo para hacer “pirotecnia mediática” y distraernos del cumplimiento de sus responsabilidades y de los ofrecimientos realizados.
Si alguien ha violado la ley, que se le castigue. Pero al margen de eso, lo que esperamos de nuestras nuevas autoridades no es un concurso de declaraciones sensacionalistas, sino hechos concretos.