¿La Opacidad y en la ignorancia raya en los Municipios?

¿Qué mueve a los  Presidentes  Municipales  de  Huamantla,  Tecopilco, Zacatelco, Apizaco, Chiautempan o  San Pablo del Monte  y a quienes vigilan la actuación de servidores públicos para actuar como lo hacen?…tantas son las “renuncias” que las arcas limitan a los Ayuntamientos de cumplir con su Plan Municipal de Desarrollo.

Nada bueno puede esperarse de la opacidad, sino al contrario. Porque quienes en el sector público se dedican a realizar sus actividades en la oscuridad y tratan, por todos los medios de impedir que los ciudadanos tengan acceso a la información pública, no lo hacen para beneficio de aquellos.

Por eso es que la opacidad no debe ser tolerada y debe señalarse sin concesiones, pues constituye una barrera para acceder al estatus de sociedad formada por ciudadanos y no por súbditos.

El planteamiento anterior es relevante cuando hablamos de aspectos sensibles de la vida pública o de bienes cuya administración (Municipales) inadecuada constituye un riesgo para las actuales y futuras generaciones.

Ése es el caso del agua potable y de los sistemas a través de los cuales se hace llegar ésta a los domicilios particulares, comercios y a la industria. Los servicios públicos “truncados” a la población civil.

Que el agua, un recurso natural y bien público estratégico, sea administrada con criterios sociales, es decir, con políticas tendientes a garantizar que los ciudadanos tengan acceso a ella, resulta de la mayor relevancia en cualquier sociedad. Hoy no ocurre eso.

Tal visión, no está reñida con la existencia de criterios de eficiencia de alcaldes sean   del PRI, PAN o del PRD, con la reducción de costos y la implementación de políticas de sustentabilidad.

Por el contrario, las políticas según las cuales el agua es comercializable y generadora de ganancias, sí pueden ir en contra de la sustentabilidad y riñen con los criterios sociales y humanos.

Mientras el Ayuntamiento  de Huamantla que encabeza  Carlos Ixtlapale no ofrezca una explicación satisfactoria al respecto y no volatilice sus opiniones, todo parece indicar que la opacidad con la cual se ha manejado  ese municipio  no tiene que ver solamente con ocultar información a los ciudadanos, sino con criterios mercantilistas en el proceso de administración.

Una vez más, es necesario señalar cómo los organismos públicos cuya tarea es vigilar el cumplimiento de las normas, han permitido que, también a Blanca Águila Lima  se pase por encima de los lineamientos jurídicos que rigen el funcionamiento de una entidad.

¿Qué intereses mueven al Presidente Municipal  de San Lucas Tecopilco y a quienes encabezan a las entidades responsables de vigilar y fiscalizar la actuación de los servidores públicos para actuar en la forma en la cual lo hacen?, y se olvidan de cumplir con la demandas del pueblo.